20 Julio 2026 | 17:04 - Redacción
Víctor Bazo: «Queremos transformar la Plaza de Santiago en un espacio más accesible, más amable y pensado para las personas»
El Ayuntamiento de Cáceres ha sacado a licitación las obras de reordenación de la plaza de Santiago, con un presupuesto base de licitación de 794.184,98 euros y un plazo de ejecución de seis meses.
Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el próximo 26 de agosto, iniciándose así el procedimiento para ejecutar una intervención que permitirá recuperar uno de los espacios con mayor valor patrimonial y turístico de la ciudad.
El concejal de Infraestructuras, Víctor Bazo, ha destacado que «hoy damos un paso importante al volver a licitar una de las actuaciones más estratégicas del casco histórico de la ciudad de Cáceres y una prioridad para este equipo de gobierno».
«Con este proyecto queremos transformar la plaza de Santiago en un espacio más accesible, más amable y, sobre todo, un espacio pensado para las personas, mejorando la movilidad peatonal, poniendo en valor el entorno de la iglesia de Santiago y reforzando la conexión con uno de los enclaves con mayor potencial turístico de la ciudad. Es una inversión de futuro que mejorará la calidad de vida de los vecinos y seguirá impulsando la imagen y el atractivo de la ciudad de Cáceres», ha señalado.
Este proyecto está financiado mediante una subvención nominativa de la Diputación Provincial de Cáceres.
UN ESPACIO PENSADO PARA LAS PERSONAS
La memoria del proyecto pone de manifiesto que la actual configuración de la plaza presenta una importante fragmentación provocada por desniveles, escaleras, muros, jardinería, mobiliario urbano y vehículos estacionados, elementos que dificultan la accesibilidad, interrumpen los recorridos peatonales y convierten este espacio en un lugar de paso más que de estancia. Además, la zona verde existente ofrece actualmente un uso poco funcional y el estacionamiento de vehículos reduce la calidad urbana del entorno.
Para resolver esta situación, la actuación plantea una profunda reordenación del espacio, creando una plataforma prácticamente continua, con itinerarios accesibles mediante rampas y eliminando barreras arquitectónicas, de forma que todos los puntos de la plaza queden conectados y permitan una circulación más cómoda y segura. Únicamente se mantiene una escalera para salvar el desnivel hacia la calle Nuestra Señora de la Montaña.
El proyecto también prevé liberar superficie para favorecer el uso ciudadano de la plaza, posibilitando el desarrollo de actividades y juegos infantiles, reforzando las áreas de estancia y mejorando la percepción de seguridad gracias a una configuración más abierta y diáfana.
La intervención contempla además la renovación de las redes de abastecimiento y saneamiento, la mejora del alumbrado público, la instalación de nuevo mobiliario urbano y la adecuación de la señalización, todo ello bajo criterios de accesibilidad universal.
Entre otras medidas, se habilitarán dos plazas reservadas para personas con movilidad reducida junto al acceso desde la calle Caleros y se garantizarán itinerarios accesibles por todo el espacio público.